Demolición interior de un edificio de oficinas
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Uno de los proyectos que nos demandan nuestros clientes es la demolición interior de un edificio de oficinas, es decir, la eliminación de elementos no estructurales como paredes, falsos techos e instalaciones.
Muchas son las razones que hacen necesaria una demolición interior en un edificio de oficinas que permita transformar el espacio y adaptarlo a las nuevas necesidades del cliente.
Las cinco razones más importantes serían la:
- Modernización: Los edificios de oficinas se vuelven obsoletos con el tiempo. La demolición interior permite actualizar las instalaciones, crear espacios más abiertos y flexibles, y adaptar el edificio a las nuevas tecnologías.
- Optimización de espacios: Al eliminar paredes y otros elementos, se pueden crear espacios más grandes y eficientes, aprovechando al máximo la superficie disponible.
- Nuevas tendencias: Las tendencias actuales favorecen espacios de trabajo más colaborativos, abiertos y dinámicos. La demolición interior permite crear ambientes que fomenten la creatividad y la productividad.
- Eficiencia energética: La demolición interior brinda la oportunidad de instalar sistemas de climatización, iluminación y ventilación más eficientes, reduciendo los costos operativos y el impacto ambiental.
- Cumplimiento normativo: En algunos casos, la demolición interior puede ser necesaria para cumplir con nuevas normativas de seguridad, accesibilidad o eficiencia energética.
Como se puede ver en las imágenes de uno de nuestros trabajos en Madrid, las tareas que realizamos dentro del edificio más importantes son las de eliminar soleras, paredes, falsos techos falsos, molduras, y cualquier otro material que recubra las superficies, eliminar paredes no estructurales para crear espacios más abiertos y flexibles, desmantelar el cableado eléctrico, conductos de fontanería, calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC), desmontar y retirar todo el mobiliario, equipos de oficina y, por último, si el diseño del nuevo espacio lo requiere, podrán demolerse elementos estructurales como columnas o vigas, siempre y cuando sea estructuralmente seguro y esté aprobado por un ingeniero.
Una vez finalizada la demolición, se limpia a fondo el espacio, se retiran los escombros y se prepara para las siguientes fases de la reforma.