Gestión de residuos con conciencia ambiental

Alcanzar porcentajes de reutilización de residuos elevados en demoliciones es un objetivo fundamental cuando se buscan obtener certificaciones tipo BREEAM, LEED o WELL que evalúen el impacto ambiental y la sostenibilidad de los proyectos de construcción y reformas a lo largo de todo su ciclo de vida. Este tipo de certificaciones promueven la economía circular, por lo que exigen a las empresas de demolición un alto porcentaje de reutilización y valorización de los residuos de demolición.
Por regla general, la normativa europea establece que al menos el 70% (en peso) de los residuos no peligrosos de construcción y demolición se preparen para la reutilización, reciclado y otra valorización, mientras que en RAFE obtenemos porcentajes superiores al 85%.
Las certificaciones evalúan el desvío de residuos de los vertederos, y para ello se tienen en cuenta las tasas nacionales de recuperación. Lograr altos niveles de desvío otorga más puntos en la certificación. La certificación también valora el uso de materiales reciclados en la nueva construcción, cerrando así el ciclo de vida de los materiales.
En RAFE trabajamos siempre priorizando la seguridad y la conciencia ambiental y cumplimos con creces con los estándares LEED, WELL y BREEAM, demostrando calidad certificada.
Sin la intención de extendernos mucho en nuestros procedimientos, si que nos gustaría resaltar algunos aspectos clave para conseguir altas tasas de reutilización de residuos:
- Planificación y diagnóstico previo del edificio, los materiales, su potencial de reutilización y elaborar un plan de gestión de residuos.
- Separación selectiva en origen, implementando un sistema de separación de residuos, capacitando al personal y utilizando áreas de almacenamiento específicas para cada tipo de residuo.
- Colaboración con gestores de residuos autorizados, estableciendo acuerdos con empresas de reciclaje, asegurar que los residuos se transporten a instalaciones autorizadas y obteniendo la documentación que acredite la correcta gestión de los residuos.
- Reutilización "in situ", siempre que sea posible, reutilizar materiales en la propia obra.
- Tecnología y maquinaria especializada, que facilite la separación y el tratamiento de residuos, ayudando a que el proceso sea más rentable, y eficiente.